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RINOPLASTIA EN HOMBRES

 
 

Dr. Ernesto Correa Peña

OTORRINOLARINGÓLOGO - CIRUJANO PLÁSTICO FACIAL

 

ARTÍCULOS  >  DR. ERNESTO CORREA PEÑA

 
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Hace algunos años las cirugías de nariz realizadas en hombres exclusivamente con fines estéticos eran poco frecuentes. Se podría decir que sólo un 20% de las cirugías de nariz eran realizadas en hombres y la mayoría de las veces las cirugías de nariz se hacían para corregir alteraciones ocasionadas por traumas o problemas funcionales. Actualmente este porcentaje puede estar alrededor del 40% y en muchas ocasiones sólo con fines estéticos. Es un hecho que los hombres por las actividades que realizan están más expuestos a traumas nasales, ya sea por accidentes automovilísticos, accidentes de trabajo, por prácticas deportivas o agresiones. Aún hoy en día la mayor parte de hombres que acuden al cirujano para una cirugía de nariz lo hacen para corregir problemas funcionales (por mala respiración) o cambios en la forma de la nariz originados en traumas. Son aquellos pacientes que dicen “Doctor, ya que me tiene que operar el tabique, aprovechemos y me hace una corrección estética en la nariz, de una vez”. Existe otro grupo de pacientes, más pequeño, que acude al cirujano con el objetivo primordial de corregir la forma de su nariz y mejorar su apariencia. Hoy en día con el auge de la cirugía estética y con la relevancia que ha cobrado la imagen y la apariencia, este grupo de pacientes va en aumento.  

Algunos hombres por sus características raciales tienen una nariz prominente (v.g. árabes y judíos) o una nariz ancha y aplanada (v.g. mestizos, negros y asiáticos). Sin querer negar sus antecedentes étnicos, con el fin de no ser no ser rotulados, señalados o incluso discriminados, prefieren pasar un poco más desapercibidos en su medio social o laboral y recurren a la cirugía estética de la nariz.  

Es muy importante para el cirujano plástico facial, saber a cuál de estos grupos pertenece el paciente que tiene en frente, ya que sus expectativas y motivaciones son totalmente diferentes. Es bien sabido por los cirujanos con alguna trayectoria y experiencia que los hombres que solicitan cirugías con fines estéticos, son más exigentes y con cierta frecuencia se muestran insatisfechos con los resultados. Suelen ser más minuciosos y perfeccionistas con los resultados que las mujeres. Por estas razones resulta imperativo conocer en detalle las expectativas del paciente, saber exactamente qué espera de la cirugía de nariz y hacer un examen cuidadoso para no pasar por alto ningún detalle.  

Así mismo no hay que olvidar que es deseable obtener, especialmente en hombres, resultados muy naturales, que conserven el aspecto viril y que no luzcan operados. Un dorso nasal recto imprime más carácter y fuerza a las facciones masculinas mientras que el dorso curvo (cóncavo) da una apariencia más delicada y femenina a la nariz y por ende a la cara. Lo mismo suele ocurrir con la punta nasal. Una punta nasal delgada y un poco levantada, con un ángulo de aproximadamente 100º a 110ºentre el labio superior y la punta es característico de facciones femeninas mientras que en el hombre esa angulación debe estar entre los 90º y los 95º. Una punta nasal agachada por debajo de los 90º hace ver la nariz más larga, dando una apariencia de mayor edad. 

Pocos hombres son conscientes de la importancia del mentón en el equilibrio y balance del perfil masculino. Un mentón adecuado imprime carácter y definición al perfil, mientras que un mentón pequeño hace ver la nariz más grande. Algunos hombres compensan esta falta de mentón con la barba o la chivera. Por esta razón en ocasiones es preferible hacer una menor reducción del tamaño de la nariz y aumentar el tamaño del mentón, con el fin de obtener una mayor armonía y naturalidad en las facciones.

La vista de frente, aquella que el paciente ve a diario en el espejo, debe mostrar una nariz recta, un poco más ancha en la parte superior que en la mujer, por lo cual se debe tener cuidado de no adelgazar demasiado esta zona. La punta debe ser también un poco menos fina y delgada en el hombre que en la mujer, pero evitando que se vea demasiado redondeada. La piel más gruesa en el hombre, especialmente en la punta nasal hace que difícilmente se pueda adelgazar excesivamente esta zona, pero hay que tener en cuenta que esta piel gruesa es más pesada y por lo tanto esta punta nasal debe tener un mejor soporte para que con el paso del tiempo y por acción de la gravedad, no termine cayendo de nuevo dando un aspecto de nariz alargada. Esto se logra mediante la colocación de injertos y puntos de soporte en los cartílagos de la punta, los cuales puestos de una manera adecuada adelgazan y mantienen el aspecto natural de la punta nasal.  

Los orificios nasales vistos de frente deben ser apenas ligeramente visibles. Cuando estos son demasiado grandes o redondos (idealmente deben ser ovalados) o cuando la piel de las alas nasales es demasiado gruesa y ancha, puede ser necesario recortar una porción pequeña de piel con el fin de mejorar esta parte de la nariz y hacerla más acorde y proporcionada con las demás estructuras nasales.  

Como mencionamos anteriormente, los hombres están más expuestos por sus actividades a traumas nasales y en ellos identificamos por lo general alteraciones funcionales (respiratorias) y estéticas importantes. En estos pacientes encontramos con frecuencia una nariz bastante torcida en forma de “C” o de “S” las cuales son bastante difíciles de corregir. Generalmente es necesario volver a fracturar los huesos para reacomodarlos en su sitio y muchas ocasiones se ponen injertos de hueso o cartílago para camuflar los hundimientos y las depresiones ocasionadas por el trauma. Es importante que el paciente entienda que no siempre es posible obtener como resultado una nariz completamente recta y simétrica ya que intervienen factores no controlables medicamente como la inflamación y la cicatrización de los tejidos. 

Existe una situación reconocida y descrita incluso por los cirujanos de mayor trayectoria y experiencia en cirugía nasal y que afecta de manera importante el resultado final. Es un hecho que los hombres tienen una tendencia a ser menos juiciosos a la hora de seguir las indicaciones posoperatorias, de guardar el reposo debido, de tomar los medicamentos, de aplicar los ungüentos, soluciones nasales y protectores solares, de evitar el sol y de asistir regularmente a los controles médicos. Por esta razón los cirujanos debemos hacer un énfasis especial a estos pacientes en que los cuidados posoperatorios son tan importantes como la cirugía misma para obtener los resultados esperados.  

Como hemos podido observar a lo largo de las líneas anteriores, el cirujano plástico facial debe tener muchos factores en cuenta al momento de hacer el análisis y llevar a cabo una cirugía nasal. Aún cuando existen conceptos estéticos y técnicos universales en la cirugía de nariz, estos varían cuando se trata de un hombre o de una mujer, lo cual debe ser tenido en cuenta por el cirujano para obtener los resultados que él y su paciente esperan. Una adecuada comunicación y empatía entre el cirujano y su paciente, es sin duda la mejor fórmula para llevar a feliz término este proceso.

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Dr. Ernesto Correa Peña

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